lunes 29 de junio de 2009
Haciendo balance

No soy dado a hacer balance de año en enero ni en septiembre, para eso soy un poco peculiar: o no hago balances de ningún tipo o los hago en fechas poco señaladas. Para esta ocasión sí que me estaba preparando, puesto que unas de las condiciones que me auto-impuse el año pasado para aceptar-continuar con este trabajo era que haciendo cuentas a los 12 y los 24 meses los resultados debían ser positivos, y si no debería tener la misma sangre fría que ya tuve en su momento para mandar a paseo a los susodichos. Y espero que aunque pasen más de 2 años no pierda nunca esa capacidad de
refrigerar mi humor circulatorio, puesto que sigo pensando que es lo que te da la libertad.
Todo esto se debe, en parte a que en mi anterior curro en
Mierdatel aprendí un par de lecciones importantes, e igualmente aplicables en otros aspectos vitales (sobre todo la primera), a saber:
1ª) No importa lo bien que estés en una situación dada; la única forma objetiva de ver si realmente estás bien o por el contrario estás cegado (sea por la razón que sea) y no ves que tu vida es una mierda es analizar la situación bajo tres condiciones:
- En relación a otras situaciones, no se puede medir tu estado de bienestar de modo "absoluto".
- A lo largo de un período dado de tiempo, cuanto más extenso mejor; no se puede medir la felicidad "instantánea".
- Principio de incertidumbre. No se puede hacer medidas fiables de una situación estando involucrado en ella. Sólo puedes medir tu felicidad en situaciones pasadas, cerradas y acotadas, en otras personas, en otro "yo" (con la consecuente posible pérdida de exactitud en tus observaciones) o prefijando los factores observables antes de que supieras que te ibas a ver involucrado en la situación que quieres medir. También se puede pedir ayuda a terceras personas, pero el sistema es poco práctico y además corres el riesgo de llegar a conclusiones falsas por falsos positivos (mentiras piadosas) y/o que te tachen de desequilibrado mental :)
2ª) En toda situación existe un momento cero en el cual se te abren los ojos y te das cuenta de que todo lo bien que estabas era un reflejo de tu ceguera, debida a que el cerebro inicia mecanismos de autodefensa consistentes en hacerte creer que estas de puta madre cuando en realidad tu vida es una puta mierda. En mi caso, en Mierdatel fue un año.
Así pues ideé mis famosos Coeficientes de Calidad ⊂ de Claudio {⊂
1, ⊂
2, ⊂
3, ⊂
4,...., ⊂
n}. Ya conté en
alguna ocasión eso de que a veces los científicos se ven en la tesitura de hacer un descubrimiento que va en contra de sus convicciones y tener que rendirse a las evidencias de las pruebas científicas. De hecho cuando diseñé estos coeficientes nunca pensé que darían resultados tan positivos para mí. Y no sé si eso es bueno o es malo. ¿No habré conseguido definirlos correctamente y en realidad estoy cegado y no veo que mi vida es una mierda, o pronto lo será?
El caso es que haciendo balance de éste mi primer año de curro obtengo resultados inmejorables que hasta me dan miedo, y en todos los sentidos. Tampoco vamos a ser exagerados, es evidente que también tiene sus peculiaridades negativas, pero en mi caso y por el momento, o bien se ven sobradamente compensadas por los aspectos positivos, o realmente no son negativos porque encajan perfectamente con mi forma de ser o bien he conseguido compensarlo por otro lado ( y hasta ahí puedo leer).
Sin aburrir al personal,
- Aspectos puramente profesionales. Como dije alguna vez, todas las sorpresas que me llevo son positivas. He tenido suerte una y otra vez en el día a día y en decisiones en las que he estado como objetivo. Los equipos en los que poco a poco (se supone) me voy especializando cada vez me gustan más. Además he tenido la suerte de no involucrarme con equipos más sensibles que requieren más dedicación (marrones). Ya he estado en algún acelerador, alguna resonancia magnética y si todo sigue bien, me voy a dedicar tanto a resonancia como a TAC en un futuro. En el equipo que ahora más he de manejar (el de la aventura en USA) se pueden obtener imágenes como ésta que mola cantidad:
- En el aspecto socio-vital, pensando todo lo que me ha pasado en apenas un año puedo resolver que todo va increíblemente bien. Pienso en la cantidad de kilómetros recorridos (literalmente por tierra, aire y mar), ciudades conocidas, países explorados, nuevos sabores-olores-sensaciones registrados, gente de tantas partes conocidas, correos-fotos-historias-fiestas en lugares inmejorables recopiladas y hasta me da vértigo, parece que es la vida de otra persona.
Ahora también por mar, como demuestra la imagen y la velocidad del gepeese
Y no sólo en el extranjero; hay veces que ya que me mandan a sitios tan dispares, procuro ver el lado positivo de estar en esos sitios y fijarme en cosas que a lo mejor sería más lógico fijarse como turista, y no como profesional. La verdad. Con la recopilación de fotos que estoy haciendo se podría hacer hasta una exposición temática.



Aunque parezca que no, a veces también trabajo en sitios donde desayunar es un gustazo
"En la inmensidad de los pasillos"
Pon a prueba tu ingenio. En una sala de hemodinámica hay almacenados catéteres de distinto diámetro, longitud y curvatura, estentes, material estéril, gasas, alcohol... ¿serías capaz de ver lo que sobra? Ayuda: la etiqueta no sobra: debería estar. Me gustaría pensar que los vasos de plástico son para administrar contraste por vía oral a los pacientes; si no fuera porque no se usan contrastes orales en salas de hemodinámica...
- Pasta. Éste era el aspecto que más curiosidad me inspiraba y el que más sorpresa me ha supuesto a la hora de estudiar. Después de la lamentable experiencia anterior, no sé por qué pensaba que aquí pasaría más de lo mismo, a saber: te digo en la entrevista que te voy a pagar X, y una vez que firmes ya veremos lo que cobras, que normalmente será un X multiplicado por un factor k∈(0,1) (pa ti y pa mí siempre acaban pagándote menos de lo que te prometen en la entrevista, respaldándose en que ya has firmado un contrato donde ponen que te pagaran "lo estipulado en el convenio colectivo vigente" y no la cifra exacta). Sorprendentemente, en este caso, hago las cuentas y veo que he cobrado un 75% más de la cifra exacta que sí que viene en mi contrato y de lo cual no me hablaron en la entrevista ¿? Benditas dietas y plus de kilometraje, ar que l'inventó bía que ponehle un monumento, pare. Y lo más triste: ese 75% extra "inesperado" ya es un 27% superior a todo lo que cobraba en un año en Mierdatel.
Total, que como digo y cruzando los dedos para que siga siendo así (o al menos yo lo perciba de este modo) por mucho tiempo, el balance de los 12 meses es muy positivo, y sigo con ese gusanillo de querer seguir sabiendo qué más va a pasar. Y por suerte hay buen rollito por ahí y por allá; aunque se pasa mucho tiempo solo, no se tiene esa percepción gracias al teléfono y demás, y en las ocasiones en que nos encontramos los colegas hay una camaradería perfecta. En algunos sitios ya también me conocen y me quieren, particularmente hay uno que me gusta mucho aquí en Sevilla, en un ambulatorio, donde todas las TER son mujeres ya casadas con sus hijos y demás, pero que cada vez que voy me arman la revolución. El otro día fui después de casi 6 meses y me quedé grogui con el comentario de una de ellas. Pero más aún porque lo dijo de una manera que me hizo creer que de veras pensaba lo que decía y no era sólo un cumplido. Me quedé sin palabras, no se me ocurría ningún cumplido a la altura para ellas.
"
Ay Claudio parece que el tiempo va al revés, parece que estás más joven que la última vez."
Ahora estoy en plan Benjamin Button; lo malo es que mi oportunidad más viable de ir por la vida de maduro interesante aún debe esperar porque no doy la talla.
Claudio ::
lunes 29 de junio de 2009 a las 12:39 AM ::

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lunes 1 de junio de 2009
New York City
Finalmente pude cumplir el sueño de visitar la gran manzana, aunque sólo fuera por un fin de semana (y vaya finde). En la primera semana de mi estancia en US pude conocer al amigo A, peruano con ciudadanía norteamericana desde hace unos diez años y que se convertiría en mi compañero de viaje a Nueva York.
Hay que reconocer que enseguida hice buenas migas con los compis latinos con más facilidad que con los americanos, pero yo creo que fue por nuestro carácter más extrovertido. Con los compis de clase americanos fui a un partido de beísbol y poco más, porque aunque todos eran muy majos y había muy buen rollo en clase, aparte de eso lo que más les molaba era estar en algún bar bebiendo cerveza y por supuesto viendo béisbol o baloncesto, mientras que con los latinos podía darme mis garbeos, ir a restaurantes, visitar pubs, viajar...
Total, que con el amigo A. enseguida conecté, y surgió la idea de hacer algún viaje el siguiente fin de semana. Yo ya había pensado en ir a Washington DC ya que apenas había unas 3 horas largas en coche y era un viaje muy recomendado, pero como los dos estábamos interesados en conocer Nueva York enseguida nos pusimos manos a la obra para prepararlo todo.
Yo desde el principio fui más partidario de buscarnos un vuelo para recorrer los 800 Km que nos separaban de Manhattan, pero mi compi me sugirió, ya que mi coche de alquiler estaba estupendamente (y salía de balde :) ) hacer el viaje en plan road movie y compartir horas de conducción y gasto de gasolina. Aunque al principio me costó aceptar la proposición, después lo pensé mejor; podríamos ver más lugares y paisajes y como A. me dijo, "el propio viaje va a ser ya una aventura en sí", así que me busqué canales de música country en la radio y puse a punto el GPS que había comprado la semana anterior. Con el hotel tuvimos mucha suerte. Quedamos el martes por la noche en el lobby del hotel y después de currarlo un poco, conseguimos alojamiento en pleno Manhattan, en una perpendicular a Broadway, por 50$ la noche...
Las primeras 4 horas de conducción fueron mías, así que la segunda mitad del viaje de ida lo pasé básicamente durmiendo, hasta que al despertar estábamos ya en Nueva Jersey. La primera imagen que se clavó a hierro fue justo al salir del túnel de Lincoln, a eso de las 3 de la mañana... unos rascacielos que apenas podías adivinar malamente que estaban ahí si no fuera por algunas luces que aún quedaban encendidas aleatoriamente.

Y sí... haciendo honor a eso que dicen que Nueva York nunca duerme, a esa hora todavía había ambiente, lo cual no está mal para ser América. Ahora, a esta gente las quería ver yo en España, que salir hasta las 7 de la mañana (o las doce del mediodía, si se tercia) acaba siendo un factor que luego ellos mismos aprecian en nosotros :)
Desayuno americano con chocolate caliente, avena, huevos revueltos, tortitas con sirope, patatas aderezadas...
Broadway
Y de la ciudad, pues qué decir; increíble. Tanto que ver, tanta gente distinta que conocer, tanto que vivir... Entre mi amigo peruano y yo nos montamos un plan de viaje que nos salió redondo; nos permitió apreciar los aspectos más interesantes de la ciudad y además vivirla también en aspectos no tan conocidos pero igualmente llamativos. Aparte de la increíble arquitectura, de sus rascacielos que parecen curvarse cuando son vistos desde abajo y que al principio te pueden llegar a marear igual que cuando te metes en una cabina o una mampara de ducha por primera vez, la conocimos también en sus aspectos culinarios (fue en Nueva York donde únicamente me decidí a tomar un desayuno auténticamente americano) y en los aspectos de sus gentes, de su noche... Fue por la noche, en un bareto llamado "The rum house" (¿qué mejor sitio para pasar la noche para alguien como yo? :) ), mientras escuchábamos soul en directo que mi amigo en un momento me dijo algo así como:
En el Empire State Building mirando hacia donde antiguamente se levantaban las torres gemelas
Times Square
- Ay, viejo, acabo de darme cuenta de que estoy aquí, en Nueva York, a las 3 de la mañana y que estoy pasándomelo genial en la noche...
Es curioso, porque fue en este momento cuando yo me di cuenta de eso mismo, y es que últimamente lo paso tan bien y en tantos sitios distintos que en ese momento concreto no era muy consciente de que realmente estaba en Nueva York. En este bareto, en una perpendicular a Broadway muy cerquita del hotel y del restaurante español en el que cenamos (donde introduje a mi amigo en los grandes placeres de las tapas) nos hicimos coleguitas del barman (un buen hombre de origen dominicano que servía ron con sifón), de un cantante con voz de tenor que cantaba allí todas las noches y de un extraño hombre totalmente calvo que iba con su mujer, muy borracho, y que nos empezó a invitar a copas una tras otra (fue por eso que pillamos un pedo vergonzosamente escandaloso). Según nos contaba, era un hombre inmensamente rico, que había conseguido su fortuna a base de trabajar duramente, no en vano era sábado y había trabajado todo el día, y al día siguiente domingo (cogorza mediante) también tendría que trabajar.
El domingo también continuamos con el intercambio gastronómico-cultural y mi amigo me llevó a comer a un restaurante peruano, en un barrio de los llamados "pobres" (barrio con casas pequeñas, antiguas que a mí me recordó a la típica barriada de ciudad, como en la que viví varios años en Cádiz). Allí pude probar platos la mar de interesantes y desconocidos por aquí como el ceviche de pesacado, que curiosamente es pescado crudo macerado en limón (realmente lima) y sal.
Hay mucho que vivir, ver y sentir en Nueva York. En algún momento, creo que fue en Times Square, tuve la misma sensación que sentí la primera vez que estuve en Madrid. No sé por qué, pero tuve la certeza de que algún día volvería, quizá por trabajo, quizá no. El caso es que tuve la certeza de que no sería la última vez que estaría allí, y algún día tendría la oportunidad de conocer mejor todo aquello. Cuando me pasó en Madrid, no tenía razones para pensarlo, pero simplemente, sin explicación en aquel momento, se cumplió. ¿Volverá a cumplirse?
A la vuelta, sabiendo que Washington DC estaba en la ruta de nuestro viaje, aprovechamos para hacer pleno y pasar unas horas en la ciudad. Desde luego, al margen de las fotos que nos hicimos, tomamos nota para la próxima vez.
El George Washington Monument visto desde las rejas de la Casa Blanca
Claudio ::
lunes 1 de junio de 2009 a las 12:41 AM ::

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miércoles 6 de mayo de 2009
(Escrito el 25 de Abril)
Se han ido pasando los días viviendo intensamente mi experiencia en estas tierras y dejé mi relato a medias, en parte por la misma intensidad de estos días, tanto en su vertiente profesional como en sus aspectos lúdicos y humanos. Han sido días de tener que emplearme un poco a fondo para no perder el hilo de los planteamientos que trataban de transmitirme, de poder conocer a otros colegas de todas partes del mundo, de aprender más de esta cultura, de integrarme lo más posible en ella, y de viajar un poco, divertirme también en lo posible y recopilar toda esa información para en su día poder ponerla en pie.
Cada viaje de estos es como un pequeño Gran Hermano (el reality), en el que por un tiempo limitado un montón de gente dispar que no se conoce de nada se junta, convive, trabaja y se adapta a la situación lo mejor posible pero envuelto en unas condiciones que irremediablemente conduce a que todas las sensaciones y los estímulos que uno puede procesar se magnifiquen hasta sus máximos valores posibles.
Voy a aprovechar que me quedo tirado no se sabe aún cuántas horas en el aeropuerto de Boston para poner en la medida de lo posible todo esto en pie, procurando continuar en orden cronológico.
El partido de béisbol fue bastante aburrido (dicho incluso por los entendidos) pero las tonterías de los descansos fueron muy divertidas (concursos, pequeños performances, regalos, jugarretas de la mascota...)
Finalmente parece que he conseguido superar la prueba en su vertiente alimenticia; creo que no he engordado nada, incluso es posible que haya perdido. Al menos la báscula del gimnasio eso me decía, pero la cosa es que midiendo la cantidad de masa en libras todavía no me fío, hasta que vuelva a casa y me pese en mi báscula habitual. Finalmente no he comido ni una sola hamburguesa, solamente un perrito caliente tamaño gigante un día que fui a ver un partido de béisbol con los compañeros, y me pareció necesario para poder sumergirme por completo en la experiencia. Ya hablaré más de eso, por ahora lo más significativo de esto es que en el estadio, al comprar el perrito caliente, tú mismo te sirves la mostaza y el ketchup, literalmente con unos surtidores que ponen en los pasillos. Impresionante ver cómo se instalan literalmente grifos de los que la gente se sirven dichas salsas, a gusto propio. Y se forman colas. Y se termina la mostaza. Igual que si fuera agua.
La conclusión a la que he llegado con este tema es que realmente la alimentación es un problema en este país, pero principalmente porque la población se deja llevar por la inercia de lo que ha visto toda su vida, y a nadie le salta la chispa de decir “esto no puede ser”. Finalmente lo que impera es “¿Esto está bueno? Pues me lo como todos los días, y como está bueno, cuanta mayor cantidad, mejor”, igual que se ha pensado en las últimas generaciones que abarcan lo que la memoria es capaz de recordar. Y ése es el único problema, porque el que quiere hacerlo, puede comer sano y variado, la oferta está presente. Un par de veces me pasé por el supermercado y aluciné con la cantidad tan variada de productos de calidad que tienen, frutas, verduras, pasta, productos frescos… sólo es cuestión de buscarla y aceptarla, claro. Me he dado cuenta de que me atrae muchísimo eso de perderme en un gran supermercado cuando salgo al extranjero, me permite entender mejor cómo se vive, puesto que estar acostumbrado a ciertos productos desde pequeño en algún modo te condiciona para siempre. Y también es muy interesante comparar; productos que ellos tienen y nosotros no (y de los que por supuesto doy buena cuenta), sabores en productos conocidos que tienen pero nosotros no (caramelos, refrescos, patatas) etc.
… Y sí, es verdad, aquí la cocacola tienen un sabor distinto, difícil de explicar, quizá más dulce, no sé, distinta.
Pero me han moló más el Mountain Dew, muy de moda en este estado por eso de que se originó aquí (a mí me sabe a flá de kelia de lima-limón con gas, pero rico rico) o una bebida sin gas que no me acuerdo cómo se llama pero que básicamente sabe como las piruletas esas en forma de corazón, que te pintan toda la boca de rojo y que es un coñazo porque el palo es de papel y te deja virutas en los labios :)
Y bueno, buscando diferencias también me fijé en la radio, como contaba. La radiofórmula es a saco, las canciones se repiten en menos de 2 horas, machaconamente; es imposible escapar y no sucumbir. Yo al final me bajé todos los hits más machacones. Eso sí, aunque Britney Spears suena mucho, a mí no me convenció. Sin duda hay un tema que se convirtió en tema central, que mola mogollón se oiga donde se oiga, en el coche, estudiando, en la ducha... y que creo que no se oye mucho por aquí. Por ahora me voy a seguir pensando si digo cuál es o no. Entre ese tema y un par de piezas que escuché de músicos callejeros en Stated Island (todo a su debido tiempo) conseguí terminar el rompecabezas que buscaba para mi próxima superproducción humana, cuya concepción teórica (aún no he escrito ni una nota) comencé allá por diciembre. Es que yo soy así. Ahora falta centrarse un poco para ponerse manos a la obra.
Y con la tele igual, la mayoría de los canales son temáticos, con muchísima publicidad. Me sorprendió ver que se recurre muchísimo a series antiguas, como Friends, Angel, Sexo en Nueva York, que ya me acostumbré a ver mis dos capítulos cada noche. Y mucho anuncio de seguros, bancos y “alístese en el ejército. Tu país te sigue necesitando”.
Bueno, lo dejamos aquí y seguimos en próximas entregas. Como anticipo algunas imágenes de lo que queda, más una entrada con recopilación de anécdotas y demás, incluyendo curiosidades sobre personajes, idioma, conducción, horarios y números.



Claudio ::
miércoles 6 de mayo de 2009 a las 9:18 PM ::

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miércoles 8 de abril de 2009
Iú-es
Después de una semanita en Chiqui (Iues) ya hay algunas cositas que contar... En realidad hay tanto que contar que no sé si tendré espacio, porque es que cualquier tontería ya me parece digno de contar.
Empezando por el famoso Jet Lag. Cero. Es lo que tiene el ser incapaz de acostarse antes de la una (normalmente las dos), que cuando un día no tienes más remedio que trasnochar, ya no supone un esfuerzo. La diferencia es de 6 horas, y entre unas y otras cosas llegué a mi destino a las 9 y media de la noche hora local, las 3 y media de la madrugada hora española, así que me duché (no cené porque ya lo había hecho en el horario español) y me acosté, siendo buena hora local y a la vez mi hora habitual de hacerlo en España. Así que al día siguiente me levanté a las 9 hora local y ya estaba habituado, cero Jet Lag. Veremos que tal a la vuelta, que viajar al este siempre es peor, además llego a las 8 de la mañana hora local de un domingo, teniendo que currar al día siguiente. Ahora, mola que ese día disfruté de 16 horas seguidas de sol :)
No entraré en detalles sobre la odisea en Boston para pasar la aduana, cambiar de terminal, perder el avión, pedir cambio de billete, explicar in inglish qué es un dosímetro, para qué sirve y que no puede pasar por el detector de rayos X (a no ser que yo también lo haga), y que al final me colocaran en un avión cutre, cutre; nada más faltaban gallinas volando de un lado para otro (fíjate si era cutre que sólo tenía una azafata y era tela de gorda y fea, lo nunca visto).
Lo del coche del alquiler otra historia. Yo pensaba que un coche automático es eso, automático, que se conduce solo. Digo yo... si no hay que cambiar de marcha a marcha... ¿por qué tiene una palanca de cambios con tantas posibilidades como un coche manual? (Y encima más difícil de meter) Bueno, menos mal que para nosotros es fácil adaptarnos (sé que para alguien que sólo conduce coches automáticos es imposible adaptarse a un coche de cambio manual). Y realmente aquí se perdería cierto encanto, pero si tuviéramos a saco coches automáticos se les iba a acabar el cuento a los estafadores de las autoescuelas... Total, que después de leerme las instrucciones, en un día o dos ya le he cogido el truco... ¡y mola!
En cuanto al lugar donde me alojo, pues está muy bien. Es un hotel de la cadena de hoteles de la guarra, y aunque está algo apartado de toda la humanidad, está muy bien equipado; realmente no tiene habitaciones sino suites, con cocina, salón, dormitorio doble y baño; amén de gimnasio, piscina, bufet...
Y de ahí que nos pongan el coche, para poder ir a "algún" sitio. Lo más inmediato es ir a los centros comerciales. Impresionantemente, hay uno cada manzana, tan grandes que hay que coger el coche para ir de una punta a otra del mismo centro comercial, y abren todos los días, hasta los domingos. Aquí esto de consumir es una incitación constante, es como estar en Navidad todo el año, y todo son facilidades a la hora de comprar (y simpatía). En cuanto llegas a caja, siempre te preguntan "¿Cómo está usted señor? ¿Todo bien?" y hasta que no le dices algo no sigue. "¿Qué le parece la tienda? ¿Está todo a su gusto? ¿Todo bien?" Y sólo cuando le contestas empieza a cobrarte. Y por supuesto dos personas para cobrarte, una para ir pasando los productos y otra para empaquetarlo, tú simplemente paga; también todo facilidades, hasta para mí que soy de fuera; en todas partes pagas con tarjeta y tú mismo te lo guisas y te lo comes. Y al terminar, el famoso "Que tenga usted un buen día"...
Así he de confesar que hasta yo he sucumbido a la fiebre consumista. Pero en nuestro caso es ya descarado, porque es que con el cambio de moneda, todo sale aproximadamente un 25% más barato, y todo es una ganga, tanto que no comprar un producto es literalmente "de tontos". Ya me he comprado un antifaz para dormir (imprescindible en Alemania), ropa, perfume, un libro y hasta un GPS, todo a precio de ganga. Verás cuando venga la factura de la tarjeta.
Bueno, pues para mantener el interés lo dejo aquí, y a la próxima seguiré hablando de cosas de aquí: la comida, la música, la televisión, más sobre el síndrome de los husos horarios, anécdotas con el idioma, con la conducción...
Por ahora os dejo con fotos de tonterías que nos molan:
La matrícula de mi coche...
Desayuno con el zumo, la leche y el periódico típicos...
Los semáforos que cuelgan típicos...
La casa típica de madera con jardín...
Los buzones típicos con banderitas y los letreros de tráfico...
La casa típica de madera, con jardín, cobertizo, mecedora y columpio...
Claudio ::
miércoles 8 de abril de 2009 a las 4:56 AM ::

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lunes 30 de marzo de 2009
Preparando para cruzar el charco
Casi sin darnos cuenta con tanto movimiento, trabajo y preparativos estamos a menos de 24 horas de dar el salto para probar suerte en las Américas.
Ya con todo preparado, resulta que la pequeña ciudad a la que vamos y que llamaremos Chiqui, en el estado de Carolina del Norte, o North Carolina o simplemente NC (en andalú ceríargo acín: Norz Carolaina) es una ciudad muy pequeñita que cuenta con el centro de formación al que he de acudir, bastante apartado de todo, rodeado de espesos bosques y en el que el coche se hace im-pres-cin-di-ble para hacer cualquier cosa que no sea ir a trabajar, al hotel o quizá ir al centro comercial.
Me he asegurado de echar un par de libros e incluso documentación del curro, así como toda la música que suelo oír en los últimos tiempos y los Curzo d'andalú, que no sé si habrá compis enrollados durante el mes que me voy a tirar allí, o por el contrario serán aburridillos y tendré que pasar largas horas hoteleras en solitario.
El plan es el siguiente: salgo de Sevilla a las 10 de la mañana, escala en Madriz, Madriz-Boston y finalmente Boston-Chiqui, a la una y pico de la noche hora española, siete y pico de la tarde hora local (si no hay retrasos). Se esperan temperaturas de entre menos uno y diez grados centígrados (alerta de frío hasta hoy) y abundantes lluvias, puede que incluso nieve.
Así que ya contaré qué tal por allí; en principio tendré que amoldarme a las 6 horas humanas de diferencia horaria, el martes tendré el día libre para poder explorar el terreno y el miércoles empezamos el trabajo.
A ver qué nos espera.
Claudio ::
lunes 30 de marzo de 2009 a las 12:36 AM ::

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martes 17 de marzo de 2009
Mi vida en... Cerca de Ciudadfamosadelosjuisio, Alemania
Esta entrada continua, increíblemente, la trilogía de posts "Mi vida en...", iniciada aquí, continuada aquí, y finalizada (o eso creíamos) aquí.

1.- Apartamentos donde me alojo.
2.- Instalaciones a las que he de acudir a trabajar.
3.- Este supermercado viene muy bien para hacer la compra en cuanto sales del curro, además es inmensamente grande y en él puedes encontrar absolutamente de todo.
4.- Para compras puntuales de algo que se ha olvidado o una compra rápida aquí tienes otro supermercado, más modesto, pero más cerca del apartamento. Y al ser más pequeño, la compra es mucho más rápida.
5.- Aquí está la cantina, donde solemos acudir cada día a comer y a tomar el café de sobremesa.
6.- El gimnasio. Inmensamente grande, bien equipado y además barato, con ofertas atractivas para los que estamos de paso varias veces al año. Está algo lejos del apartamento, pero en bicicleta no son más de 5 minutos.
7.- Aquí está la tienda donde se pueden alquilar las bicicletas, muy práctico porque está también muy cerquita del apartamento.
Claudio ::
martes 17 de marzo de 2009 a las 12:14 AM ::

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martes 10 de marzo de 2009
La representación binaria en complemento a uno
Una pregunta típica en los exámenes FIR era una qué decía "¿Cuántos bits (dígitos) necesitas como mínimo para representar hasta la cifra tal?" Esta pregunta se sobreentendía que había que hacerla suponiendo que la mejor forma de representar el número era en la base dos (usando sólo unos y ceros) y era muy fácil, ya que simplemente habría que hacer el logaritmo en base 2 del número que te dan (es decir, ver a qué número debes elevar '2' para que te salga el número que te dan).
Un ejemplo,
¿cuántos dígitos necesitaré como mínimo para representar hasta el 60? Pues como 25=32 y nos quedaríamos cortos, necesitaríamos el 6, ya que 26=64, y ya habríamos superado el 60 (o lo que es lo mismo, el log2 60=5,9 y como necesitaríamos el primer número entero por exceso, sería el 6). En efecto, se puede representar con 6 dígitos puesto que el 60 es el 111100.
Otro ejemplo,
¿cuántos dígitos necesitaré como mínimo para representar hasta el 12? Análogamente (esta palabra me gusta mucho porque salía en las demostraciones de cálculo :-) ), como 23=8, tendré que coger el siguiente que ya supera al doce, puesto que 24=16. O rigurosamente hablando, log2 12=3,58 y redondeando al entero superior más próximo, sería 4. En efecto, me bastan 4 cifras sabiendo que el 12 es el 1100.
Pues bien, alguien se dio cuenta de este asunto (sólo se necesitan 4 lucecitas para poder representar todas las horas desde la 1 a las 12, y 6 para representar todos los minutos desde el 1 al 60) cuando se planteó diseñar relojes que rompieran con todo lo establecido hasta el momento, y fue así como nacieron los relojes binarios, unas piezas de diseño que resultan ser una auténtica tentación para los amantes del buen gusto, así como de los tecnofriquis.
A mí el que más me gusta es éste...
Y claro....

Pd. Esta semana y la que viene estoy de vacaciones. Me viene muy bien porque en estos últimos meses he estado almacenando una gran cantidad de información que ahora he de procesar y ordenar en mi mente. Tanto viaje yo me lo tomo como un período de "recopilación de datos" dentro del complejo proceso creativo. Después vendría la fase en la que estoy ahora (procesamiento y ordenación de ideas y reflexión) para por último llegar al proceso creativo propiamente dicho, el de "aplicación de lo aprendido y realización ejecutiva" el cual necesita además de algo de "inspiración evocadora" asociada a los momentos vividos. Lo malo de tanto viaje es que te descentra muchísimo, he sido incapaz de sentarme a reflexionar o crear, y he estado todo el rato recopilando, y por eso estas dos semanas quiero al menos terminar el diseño de mi nueva web (en exclusiva mundial) y empezar a procesar ideas. Y no es que esté cansado de currar (¿pero estoy currando ni ná?), ni de dormir pocas horas o coger aviones, más bien necesito descansar un poco de tanto
Claudio ::
martes 10 de marzo de 2009 a las 9:14 PM ::

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domingo 8 de marzo de 2009
Body Worlds
Ya tenía yo ganas de ir a ver esta exposición. El año pasado no pude verla en Madrid por muy poco, así que ahora que está en Sevilla me he desquitado por completo; más aún cuando pude aprovechar una promoción con motivo del día de Andalucía, y la entrada me ha salido tirada de precio. Y realmente se han cumplido mis expectativas con creces, la muestra es una maravilla en todo los sentidos, y pude comprobar que no sólo es una exposición con fines científicos, sino que también tiene interés en lo puramente artístico.
Al margen de la polémica que algunos se empeñan en asociar a esta muestra, hay quien dice que es desagradable, y yo no puedo más que decir que "para nada". En ningún momento es desagradable, para mí siempre ha sido como ver maniquíes o esculturas, o ver un episodio de "Érase una vez la vida". Así que recomiendo sin duda ir a visitar la muestra por el interés científico, el artístico y, si eres fumador o fumadora o no cuidas tu alimentación, por tu propio interés.
Y mención especial a las "configuraciones de vasos sanguíneos" y los piezas demostrativas del sistema nervioso... una maravilla.

Al final estuvimos pensando sobre los que deciden en vida donar su cuerpo para que sea sometido al tratamiento de plastinación y exhibición... Una opción más que interesante, según mi opinión, porque es el mejor modo de no caer en el olvido tras tu muerte, por tiempo indefinido y además por una causa de interés para la humanidad... Yo no me lo pensaría.
Total, que dicen que la exposición se puede ver en una hora o así, pero con las tonterías entramos allí a las 7 y salimos a las 10, y porque nos echaron.
Claudio ::
domingo 8 de marzo de 2009 a las 8:59 PM ::

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martes 24 de febrero de 2009
Pachelbel's tomb
Presentando mis respetos al genial músico
Quizá no fue el mejor día posible el que elegí para visitar la tumba de Johann Pachelbel, debido al frío. Pero pensé que mejor sería aprovechar la oportunidad en ese momento que podía, que en el futuro nunca se sabe lo que puede pasar, y total, ¿qué son unos pocos grados bajo cero y nieve por todas partes que empezaba a calarme las botas? Era lo menos que podía hacer para agradecer tantos buenos momentos de belleza que ha proporcionado su música a tantas personas durante tantos años, y el tiempo que seguirá haciéndolo.
Descubrí el Canon con unos 12 años, como tema principal de la banda sonora de "Volver a empezar" de Garci. Después vinieron mil y unas versiones, reediciones, revisitas, la primera partitura, su estudio. Poco a poco llegó a formar parte indispensable de mi propia banda sonora vital, y miles han sido las veces que la ponía para tranquilizarme antes de un examen. Por mucho que la oiga, por mucho que me lleve sin oírla, cada vez que lo hago es como la primera vez, nunca te cansas. Quién me iba a decir a mí que algún día llegaría a compartir coordenadas espacio-temporales con él...
Claudio ::
martes 24 de febrero de 2009 a las 8:23 PM ::

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martes 17 de febrero de 2009
Casi sin darnos cuenta volvemos a estar en Alemania una vez más, esta vez por una semana. Dejamos Sevilla tristemente por dos razones; una por la epidemia de tristeza que asola toda la ciudad tras la frialdad del cobarde asesinato y, paradójicamente, por la calidez de un domingo soleado a 24ºC que queda tras mis pasos.
Lamentablemente lo de la chica era algo, al menos para mí, totalmente predecible dadas las condiciones de los hechos, a saber, el no ser una niña pequeña y la no existencia de conflictos familiares, el que hubiera un hombre despechado de por medio y que este "hombre", por llamarlo de alguna forma, hubiera tenido un pasado llamémosle conflictivo.
Y en estos casos la experiencia me dice que la probabilidad de que todo acabe de forma feliz es inversamente proporcional a la belleza de la desaparecida, y al menos para mí esta chica era tremendamente bella, con lo cual prácticamente desde el principio fui poco optimista. En estas dos semanas que he estado en Sevilla fue casi el primer rostro "conocido" que vi, en el cartel del taxi que me trasladó a casa desde el aeropuerto y en el hospital en el que he estado por motivos de trabajo casi todo el tiempo, empapelado con sus fotos, ante las cuales no podía evitar pararme un breve instante al salir del parking para intentar adivinar de ellas cómo sería en realidad la persona que se escondía detrás; lamentándome a la vez por el que suponía que había sido su triste destino.
En fin, ojalá que pueda descansar en paz si eso es posible tras lo que le ha pasado, y que la familia encuentre consuelo donde francamente no lo hay.
Para los demás la vida sigue, y para mí ahora ha pasado de 24ºC a -8ºC y nevando sin parar, como puede verse en el vídeo adjuntado o adjunto. El curso es curioso porque no va a versar (por lo que veo) tanto de física o de tecnología, sino más bien sobre medicina ¿?, y mire usted por donde, para colmo de suerte, lo estoy disfrutando enanísticamente de igual modo.
Esta vez también hay una buena tropa de españoles en el centro, no tanto en mi mismo curso que salvo por un mejicano los demás no son ni de habla hispana. Pero bueno, algunos abandonan la ciudad este finde próximo y eso implica salida a muerte el jueves con las implicaciones etílico-metafísicas que ello conlleva.
A modo de "bruiquin nius" te diré que yo también regreso este finde a Sevilla por una semana para volver a Germania a la siguiente, (una en Sevilla, otra en Alemania, una en Sevilla, otra en Alemania) lo cual implica estar un mes seguido cogiendo aviones todos los findes, y aunque mola, pues mire usted, basta con que te lo impongan para que ya no te apetezca tanto. Creo que va siendo hora de coger algunas vacaciones, que empiezo a notar el cansancio y además este año me quedo sin Semana Santa, que estaré en USA. Y por otro lado, la última con la que me vienen los jefazos superiores es que "es menester" que amplíe mi radio de acción profesional a otros dos tipos de técnicas, y curiosamente por lo que me cuentan será en dos máquinas que son mis favoritas. Qué tipo de máquinas y para cuándo se programarán esos cursos, en próximas ediciones.
Claudio ::
martes 17 de febrero de 2009 a las 11:33 AM ::

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